Palestina en tiempo de Jesús

Para entender el Nuevo Testamento hay que conocer las características sociales, culturales, geográficas, económicas, laborales, gubernamentales, profesiones y oficios de la época. Por lo tanto, le brindaremos información sobre cada uno de estos aspectos y así comprender contextualizadamente el mensaje de Jesús.
Iniciamos con la región geográfica de Palestina.
El nombre de Palestina se deriva de "filisteos" (pelitin - palestina), habitantes en la parte sur de la zona costera con el Mediterráneo. En la Biblia la denominación más común es la tierra de Israel, tierra de Canaán, o simplemente Canaán, tierra prometida. Palestina forma una misma unidad geográfica con el Líbano y la península sinaítica. Aunque es difícil poner los límites geográficos de Palestina, digamos que el límite septentrional está formado por la línea horizontal que, partiendo desde la desembocadura del río Litani, va a terminar entre Damasco y Haurán; por el Oriente, la línea divisoria va desde los montes Haurán a Wadi el-Hesa; por el Sur, desde Wadi el-Hesa hasta el torrente de Egipto (Wadi el-Aris); el Mediterráneo forma su límite occidental. La superficie total de Palestina es de 25.124 km. Palestina está en el punto de confluencia de Asia, Africa y Europa; entre el Eufrates y el Nilo; entre las dos culturas más antiguas. Teniendo el Mediterráneo por un lado y el gran desierto de Arabia por otro, Palestina fue el puente de unión entre Oriente y Occidente, tanto en el terreno comercial como en el cultural. Fue elegida por Dios como escenario geográfico de la historia bíblica.
Palestina está constituida por cuatro unidades geográficas que recorren el país de Norte a Sur. Son éstas: la costa mediterránea, el yugo montañoso central, el valle del Jordán y la meseta transjordánica. La hidrografía es muy pobre y fundamentalmente se reduce al río Jordán con sus afluentes y los lagos que forma a su paso (lago Merón, lago de Genesaret y mar Muerto). El clima, de suyo subtropical, se ve profundamente afectado por las influencias del Mediterráneo y los desiertos que la rodean por el Oriente y el Sur. El invierno es suave, pero el verano muy caluroso. Prácticamente hay sólo dos estaciones: la estación seca o el verano y la estación de las lluvias o el invierno (Lev 26, 4; Dt 11, 14; Esd 10, 9. 13; Is 4, 6). La transición entre ambas estaciones está determinada por lo que llama la Biblia "lluvias tempranas y tardías" (Jer 5, 24). Las primeras suelen caer en octubre y las segundas en abril.
En general, la vegetación se caracteriza por la presencia de árboles de hoja perenne. Abundan las diversas especies de pinos, entre los que son famosos los cedros del Líbano. En el Carmelo, Galilea y Transjordania predominan las encinas, acompañadas de mata baja, jara y lentisco. Otras especies más frecuentes son el terebinto, tamarisco, sicómoro, eucalipto y palmeras. El Estado de Israel ha llevado y sigue llevando a cabo una fuerte repoblación forestal. Entre los árboles frutales figuran el olivo, la vid, la higuera, el granado, el almendro, el plátano, el naranjo, etc. Entre los cereales destacan el trigo y la cebada; entre las leguminosas, las habas y las lentejas.
En la llanura del Esdrelón, en la costa mediterránea y en los alrededores de Jericó abundan las hortalizas. La fauna se ha ido empobreciendo a lo largo de la historia. En la Edad Media existía todavía en los alrededores del Jordán el león. En los montes de Transjordania y alta Galilea quedan todavía algunos ejemplares de una cierta pantera, que debió de ser muy frecuente en tiempos pasados. En el desierto abundan las hienas y los chacales; el jabalí y las gacelas están extendidos por todo el país. En la alta Galilea y el Líbano se da el lobo; el zorro es menos frecuente. El ciervo y el corzo desaparecieron a comienzos de siglo. Entre las aves merecen citarse el avestruz del desierto arábigo, la cigüeña, distintas especies de aves de rapiña, perdices, palomas, tórtolas, el cuervo.
Entre los reptiles, actualmente los más importantes son los lagartos y los camaleones. Aunque no sean de gran calidad, merecen citarse los peces que pueblan el lago de Genesaret y el río Jordán. La Tierra Prometida, antes de la entrada de Israel, recibía el nombre de Canaán; sus habitantes se llamaban cananeos; pertenecían a diversos pueblos organizados en multitud de pequeños reinos, que no formaban una unidad política única. De los años 538 al 333 a. de C., Palestina estuvo bajo la dominación persa; del 333 al 63 a. de C., bajo la dominación helénica; en el año 63 a. de C., por obra de Pompeyo, Palestina quedó anexionadaa Roma y colocada bajo la dependencia de la autoridad romana residente en Siria. Después de la destrucción de Jerusalén, en el año 70 d. de C., Judea fue constituida provincia romana independiente de Siria y gobernada por legados imperiales de orden senatorial.
Desde el año 64 a.C esta región hacía parte del imperio romano. En los tiempos de Jesús la división política de Palestina estaba formada por Judea y Samaria, bajo el procuradores romanos; Galilea y Perea(al otro lado del Jordán), sujetas a Herodes Antipas (hijo de Herodes el grande), Antipas le había quitado la esposa a su hermano Herodes Filipo (Herodia) y el que mandó asesinar a Juan el Bautista. Betanea, Traconite y Auranites, estaba bajo el dominio del tetrarca Filipo, estas provincias se encontraban al noreste y una de sus principales ciudades era Cesarea de Filipos, llamada así por el emperador de Roma y por el mismo Filipo, donde Pedro hizo su noble confesión de fe, que constituyó la roca sobre la que la iglesia iba ser levantada (Mt 16,16; Mc 8,19).
Filipo el mejor de todos los hijos de Herodes el grande, su mujer fue seducida por su cuñado, Herodes Antipas a abandonar a su marido y por esta causa fue decapitado Juan el Bautista (Mt 14, 3 ; Mc 6,17; Lc 3,19). Esta mujer adúltera e incestuosa causo problemas y sufrimientos a Herodes Antipas y finalmente le costó el reino y el destierro de por vida.
Ésta era la división de Palestina, comúnmente estaba constituida por Galilea, Samaría, Judea y Perea. Los judíos no consideraban a Samaría como perteneciente a Tierra Santa, sino a una franja de territorio extranjero, "una franja cutita", "lengua" que se interponía entre Galilea y Judea. Por los evangelios se sabe que los samaritanos no eran sólo considerados como gentiles y extraños (Mt 10,5 ; Jn 4 , 9.20), sino que el mismo termino samaritano era un insulto (Jn 8,48).
Hay dos naciones, dice el hijo de Sirac (Eclo 50, 25-26), " Que mi corazón aborrece, y la tercera no es nación, los que se sientan sobre el monte de Samaría y los que moran entre los filisteos y aquella gente insensata que mora en Siquen"
Josefo tiene una historia para explicar la exclusión de los samaritanos del Templo de Jerusalén, en la noche de la Pascua cuando las puertas del templo se abren a medianoche, un samaritano había entrado y echado huesos en los portales y por todo el templo para contaminar la Casa Santa. Aunque sea improbable, este es el sentimiento del pueblo. Además, los samaritanos eran aborrecidos y despreciados, porque los judíos no tenían enemigos más decididos e implacables que pretendían ser los únicos y verdaderos representantes del culto y de las esperanzas de Israel.
Tomado del Diccionario de Jesús de Nazaret. editorial Monte Carmelo. Burgos 2006.
Palestina está constituida por cuatro unidades geográficas que recorren el país de Norte a Sur. Son éstas: la costa mediterránea, el yugo montañoso central, el valle del Jordán y la meseta transjordánica. La hidrografía es muy pobre y fundamentalmente se reduce al río Jordán con sus afluentes y los lagos que forma a su paso (lago Merón, lago de Genesaret y mar Muerto). El clima, de suyo subtropical, se ve profundamente afectado por las influencias del Mediterráneo y los desiertos que la rodean por el Oriente y el Sur. El invierno es suave, pero el verano muy caluroso. Prácticamente hay sólo dos estaciones: la estación seca o el verano y la estación de las lluvias o el invierno (Lev 26, 4; Dt 11, 14; Esd 10, 9. 13; Is 4, 6). La transición entre ambas estaciones está determinada por lo que llama la Biblia "lluvias tempranas y tardías" (Jer 5, 24). Las primeras suelen caer en octubre y las segundas en abril.
En general, la vegetación se caracteriza por la presencia de árboles de hoja perenne. Abundan las diversas especies de pinos, entre los que son famosos los cedros del Líbano. En el Carmelo, Galilea y Transjordania predominan las encinas, acompañadas de mata baja, jara y lentisco. Otras especies más frecuentes son el terebinto, tamarisco, sicómoro, eucalipto y palmeras. El Estado de Israel ha llevado y sigue llevando a cabo una fuerte repoblación forestal. Entre los árboles frutales figuran el olivo, la vid, la higuera, el granado, el almendro, el plátano, el naranjo, etc. Entre los cereales destacan el trigo y la cebada; entre las leguminosas, las habas y las lentejas.
En la llanura del Esdrelón, en la costa mediterránea y en los alrededores de Jericó abundan las hortalizas. La fauna se ha ido empobreciendo a lo largo de la historia. En la Edad Media existía todavía en los alrededores del Jordán el león. En los montes de Transjordania y alta Galilea quedan todavía algunos ejemplares de una cierta pantera, que debió de ser muy frecuente en tiempos pasados. En el desierto abundan las hienas y los chacales; el jabalí y las gacelas están extendidos por todo el país. En la alta Galilea y el Líbano se da el lobo; el zorro es menos frecuente. El ciervo y el corzo desaparecieron a comienzos de siglo. Entre las aves merecen citarse el avestruz del desierto arábigo, la cigüeña, distintas especies de aves de rapiña, perdices, palomas, tórtolas, el cuervo.
Entre los reptiles, actualmente los más importantes son los lagartos y los camaleones. Aunque no sean de gran calidad, merecen citarse los peces que pueblan el lago de Genesaret y el río Jordán. La Tierra Prometida, antes de la entrada de Israel, recibía el nombre de Canaán; sus habitantes se llamaban cananeos; pertenecían a diversos pueblos organizados en multitud de pequeños reinos, que no formaban una unidad política única. De los años 538 al 333 a. de C., Palestina estuvo bajo la dominación persa; del 333 al 63 a. de C., bajo la dominación helénica; en el año 63 a. de C., por obra de Pompeyo, Palestina quedó anexionadaa Roma y colocada bajo la dependencia de la autoridad romana residente en Siria. Después de la destrucción de Jerusalén, en el año 70 d. de C., Judea fue constituida provincia romana independiente de Siria y gobernada por legados imperiales de orden senatorial.
Desde el año 64 a.C esta región hacía parte del imperio romano. En los tiempos de Jesús la división política de Palestina estaba formada por Judea y Samaria, bajo el procuradores romanos; Galilea y Perea(al otro lado del Jordán), sujetas a Herodes Antipas (hijo de Herodes el grande), Antipas le había quitado la esposa a su hermano Herodes Filipo (Herodia) y el que mandó asesinar a Juan el Bautista. Betanea, Traconite y Auranites, estaba bajo el dominio del tetrarca Filipo, estas provincias se encontraban al noreste y una de sus principales ciudades era Cesarea de Filipos, llamada así por el emperador de Roma y por el mismo Filipo, donde Pedro hizo su noble confesión de fe, que constituyó la roca sobre la que la iglesia iba ser levantada (Mt 16,16; Mc 8,19).
Filipo el mejor de todos los hijos de Herodes el grande, su mujer fue seducida por su cuñado, Herodes Antipas a abandonar a su marido y por esta causa fue decapitado Juan el Bautista (Mt 14, 3 ; Mc 6,17; Lc 3,19). Esta mujer adúltera e incestuosa causo problemas y sufrimientos a Herodes Antipas y finalmente le costó el reino y el destierro de por vida.
Ésta era la división de Palestina, comúnmente estaba constituida por Galilea, Samaría, Judea y Perea. Los judíos no consideraban a Samaría como perteneciente a Tierra Santa, sino a una franja de territorio extranjero, "una franja cutita", "lengua" que se interponía entre Galilea y Judea. Por los evangelios se sabe que los samaritanos no eran sólo considerados como gentiles y extraños (Mt 10,5 ; Jn 4 , 9.20), sino que el mismo termino samaritano era un insulto (Jn 8,48).
Hay dos naciones, dice el hijo de Sirac (Eclo 50, 25-26), " Que mi corazón aborrece, y la tercera no es nación, los que se sientan sobre el monte de Samaría y los que moran entre los filisteos y aquella gente insensata que mora en Siquen"
Josefo tiene una historia para explicar la exclusión de los samaritanos del Templo de Jerusalén, en la noche de la Pascua cuando las puertas del templo se abren a medianoche, un samaritano había entrado y echado huesos en los portales y por todo el templo para contaminar la Casa Santa. Aunque sea improbable, este es el sentimiento del pueblo. Además, los samaritanos eran aborrecidos y despreciados, porque los judíos no tenían enemigos más decididos e implacables que pretendían ser los únicos y verdaderos representantes del culto y de las esperanzas de Israel.
Tomado del Diccionario de Jesús de Nazaret. editorial Monte Carmelo. Burgos 2006.
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